Toda película tiene gazapos, unas más que otras. Igual que los libros tienen alguna errata por muy bien corregidos que estén. Recuerdo lo que les gustaba recordar legendarios gazapos en el programa de EITB “La noche de…”, presentado por Félix Linares, un hombre con una voz envidiable, absolutamente perfecta para la radio, que siempre ha tratado muy bien mis libros.
También Apocalypse Now tiene unos cuantos gazapos. A pesar de su gran equipo de montadores, que no pudieron evitar ciertos deslices del rodaje, en Apocalypse Now se colaron cagadas imperceptibles para un espectador que no esté muy atento o avisado.
Por ejemplo, las tablas de surf del coronel Kilgore, que aparecen y desaparecen en su helicóptero o en la barcaza que transporta a Willard. Igual que sus cortes en la nariz cuando lo encierran en la jaula de bambú, que aparecen y desaparecen como también desaparece su cigarrillo cuando coje de las solapas a un sargento para conseguir combustible para su barco, antes de la escena de las chicas Playboy. Además, en la escena de apertura se ven dos ventiladores de techo diferentes, uno blanco y otro negro.
En la escena en la que Willard salta de su barca para encontrase con Kilgore, vemos, en un travelling espectacular, la sombra del equipo de cámara. Y lo vemos justo antes de ver a un equipo de cámara con el propio Coppola interpretando a un realizador de televisión y gritando “¡No miren a la cámara!”. Precisamente porque vemos a un equipo de cámara dentro de la acción, ese gazapo es menos grave y hasta se podría decir que no es un gazapo.
¿Sabían que en La diligencia, la obra maestra de John Ford, también se ve la sombra de la cámara precisamente sobre la diligencia? Pues ya lo saben. Se puede ver cuando la diligencia cruza un río.
Coppola dijo (en el audiocomentario de Rebeldes) algo muy interesante al respecto de esto de los gazapos:
“Todas las películas están llenas de errores, tantos las buena como las malas. Quizás las buenas tenga incluso más errores que las malas. La diferencia es que en las buenas uno no ve los errores porque está totalmente compenetrado con la historia. La película menos buena no te atrapa y ves todos los errores. Ciudadano Kane, por ejemplo, tiene un millón de disparates y errores. El padrino está llena de pifias, pero no les prestas atención. Y por eso la película puede ser mejor o peor dependiendo de lo que hace con las pequeñas cosas que se logran con el montaje y con la música. No importa el error si la ilusión funciona”.
Iván Reguera
Puedes descubrir mucho más sobre Coppola y Apovalypse Now aquí: Apocalypse Now – Ediciones del Cuco