Kesey acabó el primer borrador de su novela Alguien voló sobre el nido del cuco en la primavera de 1961, aunque no fue la obra maestra literaria que algunos pregonaron. La novela, con un tema muy novedoso para la época y dos protagonistas (el jefe y McMurphy) y una antagonista (la enfermera) magníficos, además de inolvidables secundarios (Taber, Billy, Harding, Martini o Bancini), llega a ser repetitiva, con pasajes que requerían de una considerable poda y con diálogos que resultan agotadores. En muchas páginas, Kesey divaga, posiblemente por culpa de sus pasotes en ácido o marihuana.
Aun así, el famoso autor beat Jack Kerouac leyó la novela antes de llegar a imprenta y se entusiasmó con ella, le encantaba. Y así se lo hizo saber a su amigo Tom Ginsberg, de Viking Press, que le había facilitado una copia del libro. “Ken Kesey es un gran hombre y un nuevo y gran novelista americano”, sentenció el gurú contracultural, algo que llenó de ánimo y esperanza al joven Kesey. Quizás había dado en la diana y nada menos que con su primera novela. Bingo.
Igual de optimistas se mostraron en The Viking Press, que decidieron publicar Alguien voló sobre el nido del cuco en un volumen de 311 páginas a 4.95 dólares y con una colorista portada que se anticipaba a la iconografía psicodélica. El libro también mostraba una gran fotografía en blanco y negro de Kesey, vestido con una sudadera de grandes cuellos y muy abierta, mostrado su velludo pecho.
La obra salió al mercado en 1962 y fue bien recibida por su historia y personajes, pero algunos la tacharon de poco profunda y acusaron a Kesey de carecer de un pensamiento filosófico bien construido. Quizás olvidaron que el relato estaba narrado por un nativo americano, no por un filósofo o un pensador. Y además ese narrador es un indio con trastorno de la personalidad y que sufre pensamientos esquizoides que expresa en su narración, haciéndola confusa, extraña y en ocasiones surrealista.
También se dijo que la obra generaría una gran polémica (Rose Feld, del New York Herald Tribune Book Review, dijo que “habrá controversia con algún pasaje de la novela de Ken Kesey, pero no puede haber ninguna sobre su talento”) y se acusó al escritor de misógino por una negativa representación de las mujeres, en especial por el retrato de la villana de la función, y de racista por la imagen de los bestiales enfermeros negros.
El suplemento literario del Times de Londres consideró Alguien voló sobre el nido del cuco “una obra de ficción exacta, siempre un poco absurda, nunca sospechosamente biográfica, con un estilo sobrio pero fluido” y Martin Levin, temido crítico literario del New York Times, escribió que la obra de Kesey era “una brillante parábola sobre el bien y el mal”.
El crítico Irving Malin, experto en William Faulkner y uno de los académicos pioneros en interesarse por la metaficción y la escritura experimental, apuntó: “Alguien voló sobre el nido del cuco, de Ken Kesey, es una novela gótica, una novela honesta, claustrofóbica y una primera novela estilísticamente brillante que nos hace estremecer mientras reímos”.
Y así como Malin resaltaba el carácter gótico y monstruoso de la novela de Kesey, el crítico Joseph J. Waldmeir destacó su destreza para el absurdo. Waldmeir escribió que desde la Segunda Guerra Mundial solo dos novelas (Catch-22, de Joseph Heller, y Alguien voló sobre el nido del cuco, de Ken Kesey) habían logrado transportar sus novelas al reino de lo absurdo, hasta ahora ocupado principalmente por dramaturgos europeos. Además, citaba a novelistas como Genet y Kafka en Europa y a Albee y Kopit en los Estados Unidos.
También destacó Waldmeir la riqueza del personaje de la demencial enfermera jefe y de sus esbirros negros, en suya creación no vio racismo alguno, sino una buena construcción de personajes violentos con un terrible pasado a sus espaldas. Y cerró su crítica de forma así de contundente: “En lo absurdo, Alguien voló sobre el nido del cuco es la primera novela estadounidense verdaderamente exitosa desde la Segunda Guerra Mundial”.
Puedes saber más sobre la escritura y publicación de Alguien voló sobre el nido del cuco leyendo Los locos de Salem: Los locos de Salem – Ediciones del Cuco.