Este maravilloso boceto es de Dean Tavoularis, que ha muerto en París a los 93 años. Legendario diseñador de producción de Apocalypse Now, entre otras magníficas películas, colaboró con Coppola en trece, incluyendo la trilogía de El Padrino y Corazonada. Falleció por causas naturales según informó Jordan Mintzer, autor del fascinante libro Conversations With Dean Tavoularis.
El trabajo de Tavoularis tiene muchos momentos icónicos, pero la fabulosa manera de recrear, en El Padrino II, el East Sixth Street en Little Italy en 1918 es, sencillamente, pura historia del cine. Y su único Oscar. Tampoco es menos icónico su trabajo en Apocalypse Now, para la que creó el templo de Kurtz inspirándose en el complejo de templos Angkor Wat de Camboya. Para su producción iba a quedarse catorce semanas en Filipinas. Acabaron siendo dos años.
Tavoularis, un portentoso dibujante, empezó trabajando para Disney y más tarde en Bonnie y Clyde, la película fundacional del llamado Nuevo Hollywood y que Coppola lideró. Tras trabajar con Antonioni, tuvo que luchar con Paramount para rodar en Nueva York, y no en St. Louis, como pretendía absurdamente el estudio, la película que haría millonario a Coppola: El padrino. Tras La conversación, también de Coppola, se embarcó en la absoluta locura que fue rodar Apocalypse Now, en la que interpretó a una especie de productor de televisión que aparece junto a Coppola (“¡No miren a la cámara, hagan como en combate!”) y Vittorio Storaro (manejando una cámara).
Su trabajo en Luzón, Filipinas, fue demencial. El traslado a otras zonas era una tarea muy complicada. Los ríos eran tan peligrosos e incontrolables que los barqueros profesionales llevaban bordados a la espalda números de identificación para casos de ahogamiento, para la identificación de sus cadáveres. El transporte por tierra tampoco era fácil, la zona era montañosa y los helicópteros (los aviones ni se acercaban) maniobraban con muchas dificultades sobre los grandes palmerales de la poblada y casi inexpugnable jungla. Además, el sistema aéreo de un país tan subdesarrollado como Filipinas hacía imposible confiar en sus aparatos y en su sistema aéreo en general.
Uno de los más arduos trabajos de Tavoularis en Apocalypse Now fue la secuencia de la plantación francesa, en la que levantó un extraordinario decorado que costó un dineral. Creó una gran casa colonial y todos sus alrededores hasta el más mínimo detalle, lo que provocó que Coppola tuviera que ahorrar en los actores (poco conocidos) de esa escena. Como confesó Coppola, “no pudimos conseguir el reparto que queríamos, pero ni el departamento artístico, ni los otros departamentos, recortaron sus presupuestos. Y a mí me enfadó de verdad ver un decorado extraordinario y muy costoso, con todos los objetos imaginables, para el que no tenía reparto. Me encolericé de verdad y corté la escena”. De hecho, en un ambiente de una tensión espantosa, se lo llegó a decir a sus atónitos actores en pleno rodaje: “Esta secuencia no existe”. Entre los que escucharon aquellas palabras estaba la actriz Aurore Clément, con la que Tavoularis acabó cansándose.
Tavoularis también fue testigo del ataque al corazón Martin Sheen. Una mañana, el actor se levantó, se miró en el espejo y se vio francamente mal. Tumbado en el suelo, se puso la ropa militar y las botas de combate de su personaje. Cuando llegó a la oficina de producción, Tavoularis lo vio y, conmovido, se puso a llorar. Llamaron a un médico y Sheen solo dijo: “Conseguidme un sacerdote”. Y llegó y le dio la extremaunción. Y ahí estaba Sheen, confesándose. Ante un tipo que no entendía ni una palabra de inglés.
Tras Apocalypse Now, Tavoularis se encargó de los decorados de Corazonada y llegó a construir una réplica del aeropuerto McCarran de Las Vegas, con una pasarela y un avión de pasajeros que se creó a partir de la sección de morro de un avión accidentado. Aquella disparatada y despilfarradora producción supuso la quiebra del estudio de cine que había levantado Coppola.
Tavoularis, de larga y fructífera vida, se va en un momento en el que la IA va a cambiar por completo su oficio, el de la dirección de producción. La espectacular fisicidad que logró este artista, muy costosa, será sustituida por la simulación, más barata. Él ya no será testigo de los resultados. Nosotros sí.
Puedes conocer más sobre el trabajo de Tavoularis y la locura que fue producor Apocalypse Now aquí: Apocalypse Now – Ediciones del Cuco